Mostrando entradas con la etiqueta Agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Agua. Mostrar todas las entradas

Más claro agua (y III)*

martes, 10 de junio de 2014

Tercera entrega del análisis que estamos elaborando sobre el agua. En esta ocasión desgranaremos las opiniones que han concedido distintos protagonistas a esta página web y analizaremos lo poco que se ha hablado sobre el tema en los medios de comunicación. Además haremos una lectura del informe de riesgos de Repsol y lo que este informe prevé en torno al agua de mar.
Probabilidad de nivel de petróleo en la superficie en el caso de un derrame de crudo, según el informe de riesgos de Repsol. Foto: Canarias Ahora.
Vidal Martínez, biólogo especialista en cetáceos, declaró en el especial Hora 25 que la SER dedicó a las extracciones petrolíferas en Canarias, que varios estudios científicos alertan del riesgo de estas prospecciones en la vida de los cetáceos. Nosotros nos hemos preguntado cómo afectarían también en la vida de los humanos, más allá de cuestiones ecológicas o económicas. Conocimos el caso de Gela, nos preocupamos y quisimos saber qué aspecto de la vida humana en Canarias podría tornarse totalmente distinto a como lo conocemos. La respuesta, tras indagar un poco, fue clara: agua. Y no, no estábamos jugando a los barcos. El problema al que se enfrenta Canarias, presumimos, dista mucho de tratarse de un juego.

¿El abastecimiento de agua corre peligro con las prospecciones?
Poco o nada se ha hablado en los medios de comunicación sobre la posible afección que podría tener la actividad extractora en Canarias en el agua destinada para consumo humano tras la desalinización. Mario Cabrera, presidente del Cabildo de Fuerteventura, aludió a esta cuestión en el reportaje “Petróleo, ¿futuro o pasado?” que TV Canaria emitió sobre las prospecciones petrolíferas en Canarias. Lo hizo de pasada y con una afirmación que no incluía ninguna explicación técnica. El ingeniero Roque Calero afirma que si se da la posibilidad de que haya un vertido de crudo, Lanzarote y Fuerteventura sufrirían una crisis de abastecimiento. La interrupción del suministro tardaría unos 30 días, el tiempo que estima el Doctor en Ingeniería Industrial y Catedrático de la ULPGC en que se solucionaría este vertido. El portavoz de Ben Magec “Ecologistas en Acción”, Eugenio Reyes, destacó en el especial de Hora 25 que “las islas de Lanzarote y Fuerteventura podrían verse afectadas con crisis de agua de años si hay vertido, porque estas islas viven del agua desalada”. Sin embargo ha tenido más fuerza en la discusión sobre la actividad petrolera los aspectos ecológicos y económicos.

En la segunda entrega de esta serie de reportajes analizábamos la posible afección que provocaría la presencia de hidrocarburos en el agua de mar usada para consumo humano. A colación de este riesgo, el Doctor en Ingeniería y profesor de la ULPGC, José Jaime Sadhwani, destaca que “no se suelen diseñar habitualmente estas instalaciones (refiriéndose a los sistema de membrana para desalar agua) para afrontar vertidos de petróleo”. “Cualquier vertido accidental de petróleo, debido a su composición química es siempre una preocupación para el funcionamiento regular de una instalación de estas características”, continúa el también Director de Sostenibilidad de la ULPGC. 

El portavoz de la compañía Repsol Marcos Fraga, declaró a Sietesitios que la compañía está trabajando para reducir el riesgo al conocido como “más bajo que sea razonablemente factible”. En el informe de riesgos que entregó la compañía Repsol reconocían un riesgo calificado como medio. Más concretamente sobre la desalación de agua de mar, Fraga recuerda que “la mayoría de los puntos de captación de agua de las instalaciones desaladoras de estas islas están localizados en tierra firme”, un hecho que la compañía cree que hace inocua el agua usado para desalar. Es oportuno recordar que el trabajo que realizaron Louzara y Ruíz de la Rosa sí estima posible que los hidrocarburos solubles se filtren por el terreno hasta llegar a los pozos de captación. El trabajo de los biólogos trata de Lanzarote, pero es extensible al resto de islas que desalinizan agua.

El portavoz de Repsol atribuye un mayor riesgo de vertido de hidrocarburos por el paso de los 1.500 buques petroleros que transitan por las aguas canarias. El Director de Sostenibilidad de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, José Jaime Sadhwani, considera que tanto una actividad como otro podría ser perjudicial para este menester. La deducción sencilla es que las prospecciones petrolíferas multiplicarían el riesgo de vertido al que ya suponen los 1.500 petroleros que cruzan las aguas canarias. Teniendo en cuenta además los accidentes por marea negra, el mayor de la historia se produjo en una plataforma en el Golfo de México y suponen un riesgo similar al de los barcos o los propios oleoductos.

Marcos Fraga proporciona el ejemplo de Israel, donde convive la desalación de agua con la explotación de hidrocarburos en el mar, en este caso de gas. Los datos de desalación de agua en Israel son del 25% del agua dulce y el 40% del agua potable que llega a las casas. Por lo tanto, según la compañía, la actividad desaladora es compatible con las extracciones petrolíferas.

Sin embargo, el Doctor en Ingeniería José Jaime Sadhwani, recuerda que el consumo humano de agua depende casi en totalidad de la desalación, por lo que cualquier incidencia de este tipo “afectaría al suministro, ya que las islas no disponen de recursos hídricos naturales suficientes para garantizar el consumo de agua, como alternativa a la desalinización”. El Director de Sostenibilidad de la ULPGC admite que “la sociedad hoy día no está preparada para dar un paso atrás, con interrupción del servicio de suministro continuo y de calidad del agua de abasto”. Además de su actividad universitaria, Sadhwani ha publicado sobre distintos aspectos de la desalación de agua en Canarias y cuenta con amplia experiencia en el sector de la desalación de aguas, en cuyo ámbito ha ejercido como Jefe de Puesta en Marcha y de operación y mantenimiento de varias desaladoras en Gran Canaria. Por consiguiente, hablamos de una opinión autorizada en esta materia.

Pero, ¿cuánto crudo podría contaminar el agua de mar? En primer lugar contamos con la posibilidad de un accidente, que antes mencionábamos. El mapa de riesgo elaborado por Repsol reconoce esta posibilidad y dibuja un escenario preocupante en el caso de explosión y derrame descontrolado. El informe considera que el riesgo de blowout (explosión descontrolada de petróleo) es medio. Según este documento, las costas de Lanzarote podrían recibir entre 40 y 70 gramos de crudo por metro cúbico de agua. Fuerteventura sería la isla más afectada, con probabilidades entre 80 y 90 gramos de un ratio máximo, según estos criterios, de 100. En Gran Canaria, zonas como Playa del Inglés y Maspalomas tendrían una probabilidad de contaminación entre 30 y 50 gramos por metro cúbico. La marea negra llegaría incluso a lugares como la Playa de Las Canteras, con un escenario que prevé una probabilidad entre 10 y 20 gramos de vertido por metro cúbico de agua de mar. Otros lugares del Archipiélago también se verían afectados aunque de manera más débil. Así, la costa sur de Tenerife, La Gomera y El Hierro también podrían verse afectadas. En resumen, la única isla que se vería libre de la acción del crudo sería La Palma. En las costas africanas los efectos de un derrame también serían catastróficos, como podemos ver en la imagen del mapa que encabeza esta entrada. Debemos tener en cuenta que los datos los ofrece Repsol, parte interesada, ya que es la empresa que tiene la licencia para explorar si hay petróleo o no en las costas canarias.

Conclusiones
Como evidencia el primer artículo de esta serie de reportajes, el agua ha supuesto una obsesión para los canarios. La escasez fue una constante que incluso ha limitado las condiciones de vida en las islas más orientales. La llegada de las desaladoras de agua cambiaron la historia acuífera de las islas. Por primera vez la naturaleza era domesticada y se aprovechaba el agua de mar, algo de lo que no adolece un territorio insular, rodeado de agua por todas partes. Sin embargo, exploramos nuestros límites y en ocasiones los superamos, dejando claro que somos capaces de someter a la naturaleza hasta que no da más. Y a veces hasta por regar campos de golf, “para atraer turistas”.

Actualmente son más de 300 las desaladoras en todo el Archipiélago, que proporcionan el 99% del consumo en Lanzarote, el 86% en Fuerteventura y el 52% en Gran Canaria, como islas más dependientes del agua desalada. Islas que por cierto, son las más expuestas a un posible vertido en caso de que se lleven a cabo las extracciones. Los sistemas de membrana, mayoritarios en Canarias para la desalación de agua, no están diseñados para separar hidrocarburos. Los de mayor peso molecular se expulsarían, pero los de menor peso traspasarían los filtros. Entre ellos está el benceno, causante de distintos tipos de cáncer y leucemia y que se ingiere principalmente por la piel, y el tolueno, que provoca trastornos nerviosos y cuya principal vía de absorción son las vías respiratorias. 

El mapa de riesgo de Repsol reconoce un riesgo medio de un posible vertido grave, aunque según su portavoz Marcos Fraga, están trabajando para reducir el riesgo al “más bajo razonablemente factible”. La posibilidad de que el agua para desalar presente hidrocarburos, podría provocar una crisis en el suministro de agua sobre todo en las islas más orientales. Por lo tanto, están expuestos los riesgos y desentrañados las posibles afecciones. Sin entrar en discusiones sobre el grado, el riesgo existe, la cuestión es si estamos dispuestos a asumirlo o no. Y los datos son transparentes, como el agua. Si quiere mayor transparencia, abra el grifo, observe el agua, piense cómo sería una vida sin ella e igual allí lo ve más claro. Porque no hay nada más claro que el agua.

* Reportaje de Nelson Vega y Raúl Vega. Entrevistas a Margos Fraga y José Jaime Sadhwani. Otras declaraciones extraídas del especial Hora 25 de la SER por las prospecciones petrolíferas en Canarias y el documental de TV Canaria “Petróleo, ¿futuro o pasado?”.

Más claro agua (II)*

jueves, 29 de mayo de 2014

En la segunda parte de esta serie de reportajes hablaremos de la desalación de agua. Dejamos la historia del agua en Canarias en la aparición de la primera desaladora del Archipiélago en Lanzarote. Actualmente son más de 300 las que existen en toda Canarias, la mayoría de ellas destinadas para consumo humano. Eso sí, la gran parte son de titularidad privada. La desalación de agua se podría ver afectada por la presencia de hidrocarburos en el agua de mar, ya que los sistemas de membrana no están destinados para separar los componentes de menor peso molecular. Estos componentes pueden producir serias patologías.
Desaladora de Telde. R.V.

La escasez histórica de flujos acuíferos en Canarias vivió un punto de inflexión cuando se establecieron los primeros sistemas de desalación de agua de mar, salobre y de embalse. La primera planta de desalación de Canarias y de todo el estado se estableció en Lanzarote en el año 1965, con una producción de 2.500 metros cúbicos al día, que hoy se multiplica por 265. Canarias se establece desde muy temprano como precursora en establecimiento de plantas de desalación. De hecho las nueve desaladoras más antiguas del estado son canarias.

La desalación, una necesidad en Canarias
El número total de potabilizadoras asciende a unas 330 en las siete islas, de las cuales 291 funcionan por ósmosis inversa, 28 por electrodiálisis, 7 por destilación y el resto usa otras tecnologías. El sistema de ósmosis inversa es un sistema de membrana que se basa en filtrar el agua de mar, deja pasar el disolvente, que será el líquido resultante, y desecha las sales. Con ello se obtiene agua dulce. La electrodiálisis se produce mediante corriente eléctrica, que al pasar por la membrana va dejando como resultado agua dulce. Por último la destilación se realiza en varias etapas, en las que el agua de mar se evapora y se condensa en agua dulce. Otros métodos son la congelación, la evaporación relámpago o la formación de hidratos, sistemas poco o nada utilizados en el Archipiélago.

En el año 2000 el 25% del agua que se consumía en Canarias era desalada, en términos numéricos unos 315.000 m3. Ya en 2006 la cifra era de 588.000 m3. Por islas, Lanzarote consume el 99% de agua desalada, Fuerteventura el 86%, Gran Canaria el 52%, El Hierro el 19% y Tenerife el 9%. De las 173 desaladoras de agua de mar, 154 son de agua de abasto, de lo que se deduce la importancia de este tipo de aprovechamiento de agua para la vida diaria en Canarias, sobre todo en las islas orientales. Si hablamos de la titularidad de las plantas desalinizadoras, solo 43 son públicas, mientras 130 son privadas. A colación de la problemática de la titularidad de estas infraestructuras, en repetidas ocasiones se han producido crisis de suministro en la isla de Lanzarote en períodos veraniegos. Ésto sucede porque las plantas privadas suministraban agua a sus recintos de referencia, mientras que las públicas no lograban cubrir las necesidades de la población. En otras ocasiones las averías en las instalaciones imposibilitaron el servicio. Para ello, recientemente se ha inaugurado la potabilizadora Lanzarote V. La siguiente tabla resume los datos de las desaladoras solo de agua de mar, actualizados a fecha de 2006:




Porcentaje agua desalada
Número de desaladoras
Públicas y/o consorcios
Privadas
Abasto
Riego
Lanzarote
99%
78
11
67
77
1
Fuerteventura
86%
42
11
31
41
1
Gran Canaria
52%
38
17
21
23
15
El Hierro
19%
2
2
0
2
0
Tenerife
9%
12
1
11
10
1
La Palma
0%
1
1
0
1
0
La Gomera
0%
0
0
0
0
0
TOTAL

173
43
130
154
18

Elaboración propia. Fuente: FCCA (Fundación Centro Canario del Agua).

También se ha aprovechado el agua de mar para el riego de tierras, sobre todo en Gran Canaria. La isla cuenta con 15 depuradoras destinadas a este menester, mientras Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura tienen una desaladora para tierras agrícolas. Otro sistema que se suele utilizar para el riego de plantaciones es la depuración del agua salobre que se encuentra en algunos lugares del interior de las islas, relativamente cercanos a la costa. Gran Canaria además es precursora en el uso de aguas residuales para uso agrícola. Existen más de 40 Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR), que aparte de aprovechar el agua residual, aporta nutrientes a los suelos.
Desaladora de Telde. R.V.

Uno de los achaques que suele tener la actividad de desalación de agua es su elevado coste energético. Sin embargo, desde distintos ámbitos se están implementando alternativas para usar energías limpias. En Fuerteventura ya hay un proyecto para generar el 100% del consumo energético de la planta desaladora de Corralejo con un parque eólico, y ya existen algunas instalaciones a modo de prueba piloto de una tecnología que funciona con energía solar fotovoltaica, totalmente autónoma, desarrollado por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). Es una patente internacional llamada DESSOL, que está probada a modo de prueba piloto con cinco instalaciones de Túnez y Marruecos. En una obra conjunta, investigadores como Roque Calero, José Antonio Carta, Pablo Medina y José Martín, también sugieren la energía eólica como alternativa limpia para la desalación de agua, en su trabajo “Las energías renovables y la desalación de agua de mar, pilares del desarrollo sostenible de Canarias”. A nivel mundial se está abriendo camino la desalación mediante energía solar. Claro que, al igual que la partida para desalación de agua en Canarias se ha visto reducida a un máximo de 4 millones de euros, unos 900.000 euros menos que en 2012, también lo han hecho las subvenciones destinadas al fomento de las energías renovables, llegando a una mengua de 5 millones en dos años. Los recortes estatales evidencian la necesidad de contar con el esfuerzo de las instituciones canarias para modernizar estos sectores que suponen el futuro de las islas.

¿Qué puede condicionar la actividad desaladora?
Los sistemas para la desalación de agua encuentran algunos eventos puntuales que puede provocar problemas en el resultado final del agua dulce. Entre ellos se encuentran los hidrocarburos, la materia orgánica, sustancias tensoactivas como los detergentes, elementos nutrientes y microorganismos aportados por las aguas residuales urbanas, metales pesados, compuestos organohalogenados tales como el metano o el etano o sustancias sólidas. 

Si atendemos a la realidad actual en Canarias, con el paso continuo de barcos petroleros por nuestras aguas y los planes de futuro, con la proyección por parte del gobierno y concedido a Repsol de la extracción de petróleo en las aguas cercanas a Fuerteventura y Lanzarote, los hidrocarburos podrían afectar a la actividad de desalación de agua de mar en el Archipiélago. No solo por el posible derrame, que la misma empresa Repsol lo reconoce como de riesgo medio, sino por la propia actividad extractora. El libro electrónico “Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente” destaca que alrededor del 0,1 al 0,2% de la producción mundial de petróleo acaba vertido al mar. Este porcentaje equivale a casi 3 millones de toneladas que acaban contaminando las aguas cada año, provocando daños en el ecosistema marino y contaminando el agua de mar. De ellas, un 7% procede por funcionamiento de petroleros, un 5% por accidentes y un 2% por explotaciones de petróleo en mar. Una simple limpieza de tanques puede producir un derrame. Ocurrió en Noruega en 1981, donde el derrame del Stylis mató a 30.000 aves marinas. Por lo tanto, el riesgo ya lo corremos con el paso de petroleros por nuestras aguas, pero es una ecuación fácil considerar que las prospecciones elevarían el riesgo.
Desaladora de Telde. R.V.

La contaminación producida por el derrame de petróleo está considerada como uno de los mayores desastres ecológicos, máxime en las regiones donde la única fuente de agua para consumo humano procede de la desalación, según el trabajo realizado por el licenciado en Ciencias del Mar Gregorio Louzara Fernández y el biólogo Manuel Ruiz de la Rosa. Por lo tanto, islas como Fuerteventura o Lanzarote cuyo consumo depende del agua desalada, están muy expuestas a estos riesgos. Para más inri, las prospecciones petrolíferas están previstas a escasos kilómetros de su costa. 

Si nos centramos en la isla de Lanzarote, en caso de un accidental vertido de crudo, los hidrocarburos solubles podrían entrar en los pozos de donde se extrae agua para desalar. Al integrarse estos compuestos con el agua, los sistemas de membrana (principales sistemas de desalación en Canarias) separan los de mayor peso molecular, pero los compuestos de menor peso molecular traspasan las membranas. Entre estos compuestos se encuentran el benceno o el tolueno. 

Pero ¿qué efectos negativos producen estos dos compuestos? El benceno en una cantidad de más de 100 μg/l, puede provocar un riesgo importante de padecer cáncer o leucemia. Se absorbe principalmente por la piel, por lo que la misma ducha con agua desalada contaminada podría provocar estos efectos. El tolueno por su parte, presenta una alta solubilidad en el agua. Sin embargo es menos tóxico que el benceno. Su absorción se produce principalmente por vías respiratorias y ataca sobre todo al sistema nervioso, a través de fatiga, insomnio, etc. 

Si el agua destinada para desalar estuviera contaminada, habría que sacar de servicio la unidad de ósmosis inversa, la más usada en Canarias, e intentar restablecer los valores originales. Pero incluso modificando la maquinaria el agua podría no ser útil, ya que las membranas no están destinadas a separar este tipo de compuestos. 

En definitiva, la actividad petrolífera cerca de las costas canarias podría generar pequeños vertidos e incluso un vertido grande con riesgo calificado como medio, según la empresa Repsol. Estos compuestos de hidrocarburos en el mar podría contaminar el agua, ya que los sistemas de membrana, mayoritarios en el Archipiélago, no están diseñados para separar los compuestos de bajo peso molecular como los bencenos y los toluenos, causantes de enfermedades como el cáncer, la leucemia o los trastornos nerviosos. Las prospecciones además, están proyectadas cerca de las costas de Lanzarote y Fuerteventura, cuyo consumo de agua depende de la desalación en un 99 y un 86% respectivamente. Si se contaminara el agua de mar y no pudiera usarse como agua de abasto porque es perjudicial para la vida, el día a día en las dos islas canarias más orientales se haría bastante difícil, por no decir que imposible. 

La experiencia en el sureste mexicano
Cuando publicamos el artículo de Gela, queríamos proporcionar un ejemplo para el conocimiento de lo que puede pasarle a un territorio tras las extracciones de petróleo. La historia de Gela no tiene que ver necesariamente con la de todos los territorios que han extraído crudo en sus costas, pero sí es un caso significativo e inquietante. En cualquier caso, existen otros territorios afectados por estas actividades, como el sureste de México.

En esta región mexicana el “oro negro” lo explota Pemex, la empresa pública estatal, además de empresas privadas que gestionan las plantas petroquímicas. Los daños potenciales a la salud del agua en esta región, son los hidrocarburos, los metales pesados y los residuos peligrosos. La situación en la zona es de alerta ante la presencia en el agua de benceno, tolueno y xileno, además de otros compuestos que son de menor absorción. La situación se agrava para la población teniendo en cuenta que entre 1999 y 2009 la empresa Pemex tuvo 13.765 fugas y derrames, con lo que hablamos de un promedio diario de 1,33.

* Reportaje de Nelson Vega y Raúl Vega.

Anexo. Galería de fotos de la Desaladora de Telde:
...

Más información:

FCCA (-): “El agua en Canarias”, Documentos “Fundación Centro Canario del Agua”. Consultado el 22/05/2014 en: http://www.fcca.es/es/cms/documentos/agua-canarias/.

GEVIC (-): “Métodos de tratamiento de agua”, GEVIC (Gran Enciclopedia Virtual de las Islas Canarias), Consultado el 22/05/2014 en: http://www.gevic.net/info/contenidos/mostrar_contenidos.php?idcat=22&idcap=93&idcon=540.

Ley Nº 1442, 1994/110. BOC (Boletín Oficial de Canarias), Islas Canarias, Gobierno de Canarias, 7 de septiembre de 1994. Disponible en: http://www.gobcan.es/boc/1994/110/008.html.

LOUZARA, G. y RUIZ, M. (2012): “Afección de un vertido de hidrocarburos al proceso de desalación en Lanzarote”, ECOS (Estudios Ambientales y Oceanografía), Consultado el 26/05/2014 en: http://no0ilcanarias.files.wordpress.com/2012/09/afeccic3b3n-hc-desalacic3b3n.pdf.

Más claro agua (I)*

viernes, 23 de mayo de 2014

Iniciamos una serie de reportajes sobre el agua en Canarias. En esta primera entrega, haremos un repaso de la historia del agua en el Archipiélago. Los recursos hídricos siempre han sido un bien escaso y preciado en el entorno insular, que ha marcado buena parte de la forma de vida. No es casual que desde épocas indígenas se realizaran rogativas de agua de lluvia.
Manantial del Barranco del Infierno (Tenerife). Foto: GEVIC.
Escasez y concentración son dos términos que definen de manera certera la historia del agua en el Archipiélago. Escasez por una serie de condiciones naturales que se dan en las islas y concentración por la propiedad del líquido elemento, dando pie a la presencia, todavía en nuestros días, de importantes aguatenientes. Canarias es un territorio insular donde la pertenencia de recursos ha determinado la posición social. Pocas familias han poseído la mayoría de los bienes y esta característica, junto a las condiciones naturales, ha propiciado que una gran mayoría de canarios tuviera un déficit casi crónico de agua. Hablamos de "un país sediento", siempre empeñado en poder adiestrar los inconvenientes que la propia situación ofrecía en relación al agua. Además los monocultivos a los que se ha destinado la mayor parte de la economía, ha determinado una sobreexplotación sobre los recursos hídricos. Cultivos como el azúcar, el plátano o el tomate, demandan gran cantidad de agua, algo de lo que las islas adolecen.

Del ruego de lluvias a la concentración del bien 
Dada la situación geográfica del Archipiélago al azote de los alisios, las precipitaciones no siempre eran constantes. Las intermitentes sequías llegaron a generar un impacto importante en la forma en la que los antiguos canarios conformaron su sociedad. En las llamadas “Fiestas de la Rama” que se celebran hoy en día en muchos lugares de nuestras islas, podemos apreciar el continuo anhelo de lluvias con el que asegurar un buen año agrícola. Hay que tener en cuenta que La Rama es una pervivencia de un rito que practicaban los antiguos canarios para pedir lluvia en épocas de sequía. La ceremonia consistía en hacer ofrendas en las partes altas de la isla donde se encontraban ciertos lugares sagrados, para después cortar ramas de árboles y dirigirse al mar. En la costa se golpeaba el agua con las ramas simulando la lluvia y se rogaba para que los dioses “mandaran” lluvia para sus campos. Siguiendo con esta interpretación, después de la conquista de la isla, los castellanos reconvirtieron este rito pagano en un rito cristiano, incorporándose a las celebraciones anuales realizadas, por ejemplo, en la fiesta de Las Nieves en Agaete o la fiesta de Santo Domingo en Juncalillo de Gáldar. Pero existieron otras ceremonias en épocas de escasez, de las cuales Viera y Clavijo se hizo eco:

”Reunían todos los rebaños en un valle profundo, teniendo cuidado de separar los hijos de sus madres, para que hiciesen resonar los aires con sus balidos. Entonces empezaba un concierto de gritos lastimeros, que repetían los ecos del valle, y este pueblo pastor que fundaba toda su esperanza en la fertilidad de los pastos, creía que la intercesión de las inocentes víctimas del hambre era un medio eficaz para implorar los beneficios del cielo y condolerse de sus males”. 
Fiesta de la Rama en Agaete, que rememora las rogativas de lluvia en la época indígena. Foto: Ocio Las Palmas.
Los primeros canarios sin embargo, superaron las dificultades hídricas usando piletas en riscos, eres o pocetas en barrancos, acequias y albercas en las que captaban y distribuían agua. Pero no había terminado la conquista de Gran Canaria, cuando los Reyes Católicos dictan el 4 de febrero de 1480 una Real Cédula ordenando al Gobernador Pedro de Vera “el reparto, entre la población, de tierras y aguas según sus merecimientos”. Los castellanos estaban preocupados por conseguir los asentamientos de la población conquistadora y sobre todo por el desarrollo de la actividad económica, principalmente la agricultura, en detrimento de la ganadería, preponderante en la época indígena. Terminada la conquista, el 29 de abril de 1483, se empezó a dar cumplimiento a los repartimientos de agua, que quedaron culminados en su composición definitiva en 1508. Los últimos repartimientos de tierra están documentados en 1517. En ellos se distribuyen terrenos en las cumbres centrales de la Isla definidos como de secano, porque ya no queda agua que repartir.

En 1531 se establecen las primeras disposiciones administrativas sobre el manejo de las aguas, la conservación de las infraestructuras o la vigilancia, creando los cargos de Alcaldes de Aguas y haciendo aplicar las ordenanzas creadas por Francisco Ruiz Mulgarejo. Estas ordenanzas consagran a las Heredades como dueñas de las aguas superficiales a repartir entre sus herederos, con una distribución territorial, en función de los cauces donde discurren las aguas. La finalidad del Heredamiento es la conservación y defensa de sus bienes, así como el reparto de las aguas constitutivas entre los herederos, con arreglo a sus participaciones y nuevas adquisiciones de aguas. Desde los primeros momentos de la Conquista, el agua procedente de las cumbres quedó vinculada a las tierras bajas que estaban explotando el azúcar, el primer monocultivo insular. Estas heredades fueron fundamentales para mantener el agua en manos privadas, mientras se comerciaba con el azúcar. 
Presa de La Sorrueda. Foto: GEVIC.
Con el nuevo cultivo se hizo imperativo contar con nuevas obras hidráulicas como acequias, minas, canales o pozos. Para llevarlas a cabo vinieron profesionales de Madeira conocidos como “maestres de sacar agua”. Ya por el siglo XVIII comienza a notarse la sobreexplotación de los acuíferos. Se recurrió a nuevas obras e ingenios hidráulicos (pozos, galerías, presas, canales…), que tuvieron un gran desarrollo e hicieron agotar los diferentes afloramientos de agua. Entre finales del XIX y mediados del XX, la implantación de nuevos monocultivos como el plátano y el tomate supuso un gran cambio en la agricultura, que junto a las diferentes sequías que azotaron a las islas y las intenciones de la oligarquía por hacerse con la propiedad del agua, conllevó que en el transcurso de un siglo se registraran hasta diez motines sólo en la isla de Gran Canaria. Generalmente los amotinamientos se producían entre la primavera y el verano.

La historia del agua en Canarias desde finales del XV, viene marcada por la excesiva explotación de los recursos hídricos destinado principalmente a las actividades agrarias. También se agotan los acuíferos a finales del siglo XX y se dictan nuevas leyes. El agua pasa entonces a ser bien público y se presentan alternativas nuevas de generación del agua como la desalación. Esto no impide que siga habiendo grandes propietarios del agua. Recientemente los Alzados de Idafe han denunciado lo que ellos llaman el “caciquismo del agua” en La Palma. Si echamos la vista un poco atrás, encontramos otros conflictos por el agua, como el protagonizado por los vecinos de Tres Palmas en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. A la vez, esta larga evolución histórica ha ido generando una singular cultura del agua, incluso en el plano inmaterial. Este tránsito histórico podemos afirmar que concluye con la instalación de desaladoras, punto culminante de la historia del agua en Canarias, ya que posibilita una mayor disposición de la misma. Pese a ello, la actividad turística también va a provocar un sobreuso del agua, como veremos en las próximas líneas.

El agua en Canarias en la revista alemana GEO
Los compañeros de Tamaimos tradujeron en su web, hace unos años, un artículo sobre el agua en Canarias en la revista alemana GEO, en su edición de diciembre de 2005 y enero de 2006. Pese a los años que han pasado desde el artículo alemán, la publicación muestra una información que consideramos bastante útil y de la cual queremos señalar varios aspectos.

En primer lugar, destaca el dato de que un turista alemán consume diariamente en Tenerife 449 litros, dice el artículo “más del triple de lo que consumiría en Alemania”. Con estas cifras es fácil llegar a los 500 millones de metros cúbicos que se gastan en las islas. Este dato nos pone sobre la pista del impacto que tiene la actividad turística no solo sobre el territorio, sino también sobre los recursos sobre los que disponemos y en el caso del agua, también de los que somos deficitarios. Justo es decir que no se puede pedir al turista que visita el Archipiélago que tenga conciencia de nuestra falta de agua, ya que no es de recibo que nosotros mismos no protegemos este limitado bien, poniendo coto al consumo medio de agua por persona. El hecho de que gaste el triple de lo que gastaría en su país, no tiene fácil explicación. Una puede ser que no tenga límite de gasto en el complejo donde se aloje, pero en cualquier caso las consecuencias las pagan la gente que vive aquí.

En segundo lugar, coloca el acento sobre la importancia de agua desalada, con 240 millones de metros cúbicos. Analizaremos la desalación de agua y los sistemas para llevarla a cabo en la segunda entrega de esta serie de reportajes, pero es evidente que cambió la historia de Canarias para siempre. Por un lado para bien, porque se pudo dotar de agua corriente a gran parte de la población, pero por otro lado ha demostrado que los límites al despilfarro de un bien escaso, se agrandan en función de la posibilidad de gastarlos. Y con la actividad turística y la excesiva presión sobre el territorio, se han producido algunos episodios de crisis de este preciado bien. Hay que tener en cuenta que islas como Lanzarote han multiplicado por cinco su consumo de agua en treinta años. Otro hándicap de esta actividad es la energía que consume, según el artículo 180.000 toneladas de carburante diésel. Para algunos la extracción de petróleo sería la solución a este problema, pero hay propuestas desde la investigación para que la desalación de agua se haga gracias a energías renovables como la energía eólica.
Estación de agua residual de Barranco Seco (Gran Canaria). Foto: GEVIC.
El tercer aspecto es la eterna acusación de subvencionados. Según el trabajo de GEO, un metro cúbico de agua desalada en Canarias cuesta 60 céntimos, mientras en Alemania cuesta el doble o el triple. Primero hay que recordar que las ayudas a las regiones fronterizas, como así se suele llamar, son medidas otorgadas desde la Unión Europea y firmadas por países como Alemania. En segundo lugar si no hubiera tanta presión sobre el territorio no habría que desalar tanta agua y esa excesiva presión favorece a muchos empresarios, que se enriquecen con la llegada de turistas. Entre ellos, dicho sea de paso, varios empresarios alemanes. En tercer lugar si se atendieran las propuestas de hacer la desalación de agua usando energías renovables, los costes serían mucho menores. En definitiva, hay que centrarse en quién dicta las reglas del juego y quién se favorece de ellas, para luego hacer un juicio de valor. Dejar a los habitantes del Archipiélago como gente subvencionada, solo es un análisis superficial e interesado de la realidad.

En cuarto lugar, alerta sobre la propiedad del agua. La propiedad del agua en Canarias, aseguran, se remonta a la época de la conquista. En el recorrido histórico que hacíamos anteriormente, quedaba bien a las claras las relaciones que el agua y la tierra habían adquirido con los conquistadores, un hecho que pese a que el agua pasa a ser bien público, de facto sigue habiendo grandes propietarios del preciado líquido. Además hay empresas multinacionales de por medio. En ocasiones las administraciones tienen que comprar el agua a estas empresas, ya que anteriormente ha sido vendida. Pero ahí no se acaba el problema de la titularidad del agua, porque si hablamos de desaladoras, las privadas ganan por tres a uno a las públicas. Un problema que cercena la garantía de agua de la población.

La revista alemana habla también de la presión sobre los conductos subterráneos, aumentando las excavaciones y disminuyendo la cantidad y calidad de agua. En muchos manantiales el agua se ha vuelto salobre. Esto está provocando una desertificación del interior, ya que los recursos hídricos se emplean en las zonas costeras o en los campos de golf, entregando buena parte del bien preciado en el ultra utilizado pan para hoy y hambre para mañana. Y la misma publicación ofrece una posible solución, el “proyecto David”, que propone captar el agua de bruma para la reforestación. Por lo pronto, la realidad sigue versando en torno a la escasez y la preeminencia de las zonas turísticas, en detrimento de la población. 

Lanzarote, paradigma de la escasez
Si hablamos de escasez de agua en todo el Archipiélago, esa precariedad se acentúa en Lanzarote. La isla de los Volcanes es el paradigma perfecto. Así lo pone de manifiesto el propio historiador canario Viera y Clavijo, cuando hace referencia a la importancia que para los habitantes de esta isla suponía este exiguo bien, comparable para los conejeros con el oro o la plata: 

“No hablan ni de oro ni de plata ni de joyas ni de los demás bienes de convención dependientes del capricho o del deslumbramiento del juicio, sino de las lluvias a tiempo, de las sementeras, de los pastos abundantes”

La lucha en Lanzarote contra la naturaleza para obtener el escaso líquido ha sido titánica. Los recursos convencionales constituyen la práctica totalidad de los aprovechamientos hídricos hasta los años sesenta del siglo XX, cuando se introduce la primera potabilizadora en la isla, que a su vez es la primera de Canarias y del estado.

Abreu Galindo afirma que existían pozos en la isla, aunque de poca agua. Torriani, por su parte, señala la presencia de pozos en Famara, Rubicón y Haría. De igual manera, Manuel Lobo Cabrera (1990) confirma la existencia de estos pozos y otros, conformando más de 20 los localizados entre el Rubicón y Puerto Escondido junto a maretas en Porto Naos y Arrecife, más los pozos de Arrieta y las fuentes de Temisas (Chafarí). La isla contaba con este tipo de infraestructura para obtener el preciado recurso desde los primeros momentos de la conquista normanda de la isla, a pesar de que hay autores como Atocha que plantean la existencia de pozos en Lanzarote desde la época indígena: 

“Gadifer y Béthencourt (…) debían de tener constancia, por tanto, de la existencia de agua en la zona. Y lo sabían porque probablemente, al menos dos de los que en la actualidad se conocen, ya estaban allí. Estas construcciones serían así una razón de la probable presencia normanda en esa playa, y no una consecuencia de la misma”. 

Según el inventario del Cabildo de 1560, había en la isla unos 100 pozos, la mayoría en el municipio de Haría. Se trataba de perforaciones de unos 10 metros de profundidad, de escaso caudal y de elevada salinidad, pues como explica Hausen en 1954, existe en las aguas de Lanzarote una capa caliza que las contamina. En definitiva, los pozos han constituido una de las principales opciones para obtener agua en la isla de Los Volcanes, aunque éstos por sí sólo no podían cubrir la demanda de este imprescindible líquido para el normal desarrollo de la vida y la economía insular. Como hemos descrito, las acumulaciones naturales de agua eran escasas, de mala calidad e insuficientes, más cuando la población crece con el arribo del turismo en el último tercio del siglo XX.
Desaladora Lanzarote III. Foto: La Provincia.
Pero antes del boom turístico la isla tenía que subsistir con los escasos recursos. Para ello se recurre a la solidaridad, acudiendo en muchos tramos del siglo XX al abastecimiento externo de agua. En el año 1914 se construyó el Muelle del Puerto Naos, en el cual atracaban los correíllos de la Compañía Transmediterránea que tenían unos tanques con una capacidad de 200 toneladas de agua cada uno. En años calamitosos traían el agua desde Tenerife y Gran Canaria que no se cobraba a la población de Lanzarote. Los correíllos Viera y Clavijo, León y Castillo y La Pahua venían dos veces por semana (los martes y los viernes) para apagar la sed de los lanzaroteños, que venían con sus camellos y burros desde las zonas cercanas de Arrecife para abastecerse de agua. Más tarde el agua se repartía mediante camiones aljibes que la llevaban del muelle a unos depósitos. 

A mediados del siglo XX, Lanzarote sufrió una sequía grave y las autoridades insulares de nuevo solicitaron ayuda para traer agua a la isla. Esta vez venían los buques aljibes A4 y A6 de la Armada española que tenían una capacidad mayor que los correíllos. En 1962 se contrató otro buque que transportaba unos 82.000.000 de litros. El abastecimiento se mantuvo ocasionalmente hasta los años setenta, pero ya la situación era insostenible. El turismo estaba llegando a la isla y requería mayor servicio de aguas, mientras llegaban al resto de islas, que tampoco eran excedentarias del líquido elemento. Había que crear una fórmula mediante la cual la misma isla se autoabasteciera de agua. Miraron alrededor y vieron agua, eso sí, de mar. En 1965 se produce un hito en la historia de Lanzarote y de Canarias: la instalación de la primera desaladora de las islas y del estado.

* Reportaje de Nelson Vega y Raúl Vega.

Más información:

GÓMEZ, Miguel Ángel (2009): “Aprovechamiento del agua en Canarias durante el Antiguo Régimen”, Revista Canarii, número 15. Consultado el 21/05/2014 en: http://www.revistacanarii.com/canarii/15/aprovechamiento-del-agua-en-canarias-durante-el-antiguo-regimen.

SUÁREZ, F. y RODRÍGUEZ, C. (2009): “Conflictos sobre el agua en Canarias”, Revista Canarii, número 15. Consultado el 21/05/2009 en: http://www.revistacanarii.com/canarii/15/conflictos-sobre-el-agua-en-canarias.



SUOMI, I. (2009): “El agua en Canarias”, Tamaimos, 14 agosto 2009. Consultado el 21/05/2014 en: http://www.tamaimos.com/2009/08/14/el-agua-en-canarias/#.U30HqtJ5NA1.

GEVIC (-): "En busca del agua escondida", GEVIC (Gran Enciclopedia Virtual de las Islas Canarias), Consultado el 22/05/2014 en: http://www.gevic.net/info/contenidos/index_aula.php?idcomarca=-1&idcap=213&idcat=68&idcon=938. 
 
Sietesitios 2014
Sietesitios no se hace responsable de las opiniones o comentarios de los lectores. Si consideras que alguno puede ser insultante, escríbenos a: sietesitios@gmail.com